
Sesión Plenaria
15 de juio de 2002
Dra. Raquel Sosa Elizaga
Nos da creo que a todos mucha alegría estar con ustedes el día
de hoy en esta culminación de trabajos de nuestro Primer Congreso de
Educación Pública de la Ciudad de México, aunque estamos
convencidos de que tenemos todos los elementos para fincar una alternativa
democrática a la educación pública en nuestra ciudad.
Este Congreso es para nosotros más significativo todavía en
la medida en que estamos muy conscientes de las dificultades que atraviesa
el magisterio, por sus difíciles condiciones de trabajo y que no ha
recibido de parte del gobierno federal, desde luego, ni compensación
a sus esfuerzos, ni comprensión a la situación por la que atraviesa.
Quiero decir que, sin embargo, es doblemente motivo de orgullo para nosotros
tener un Congreso con los maestros, con el Movimiento Democrático Magisterial,
en que los temas de discusión fundamental son temas efectivamente de
carácter académico que tienen que ver con nuestro amor por la
tarea del magisterio, por todos los temas básicos que asocian nuestra
función como educadores, como servidores públicos.
El temario de este Congreso es un temario muy significativo, donde los temas
básicos han sido la filosofía y los valores de la educación,
los fines y funciones de la educación pública, la legislación
educativa, los contenidos y estructura y gestión educativa, las estrategias,
las condiciones laborales también de los trabajadores de la educación
y la transferencia de los servicios educativos al Distrito Federal.
Este Congreso, que se inauguró el 26 de enero de este año, ha
realizado una cantidad muy significativa de actividades: 11 foros por nivel
y modalidad educativa, 19 mesas de debate, 5 mesas redondas, 4 conferencias
magistrales y 14 encuentros delegacionales. Es decir, trabajamos en un total
de 53 eventos y se han presentado 150 ponencias en las que han participado
intelectuales, académicos, funcionarios, maestros, legisladores, dirigentes
sindicales, padres de familia y dirigentes sociales. Una asistencia aproximada
de 4 mil personas a todos nuestros eventos y abrimos, como creo que una buena
parte de ustedes saben, una página internet del Congreso de maestros
que registra una afluencia diaria de 500 visitantes.
Estamos convencidos que los materiales que ha producido este Congreso deben
ser difundidos masivamente, entre los profesores de las escuelas de educación
básica del Distrito Federal, y estamos muy contentos por el nivel de
las discusiones académicas que se han tenido en todos estos eventos.
Quiero decir también que agradecemos especialmente la colaboración
que hemos encontrado de distintas dependencias del Gobierno del Distrito Federal.
Particularmente quiero señalar desde luego a nuestro secretario de
Cultura, Enrique Semo, que ha trabajado también intensamente en beneficio
de este Congreso; al rector de nuestra Universidad, el ingeniero Manuel Pérez
Rocha; a la directora del Instituto de Educación Media Superior.
Nuestro programa educativo ha compartido estas discusiones y ha crecido a
lo largo de este Congreso con las discusiones académicas también,
pero ha prestado y presta toda su colaboración a este esfuerzo.
Nos han ayudado también mucho, lo quiero señalar, los jefes
delegacionales, los directores generales de Desarrollo Social de nuestras
delegaciones, que se han portado extraordinariamente bien. Y otras instituciones
han sido muy significativas en la realización de este Congreso. Desde
luego, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad
Pedagógica Nacional, el Instituto Nacional de Antropología e
Historia, la Escuela Nacional de Antropología e Historia, el Colegio
de Bachilleres, la Escuela Superior de Educación Física, la
Emérita Escuela Normal de Maestros y la Dirección General de
Servicios Educativos de Iztapalapa.
Naturalmente, quiero hacer un reconocimiento particular al Sindicato de Trabajadores
de la Universidad Nacional Autónoma de México, que nos ha permitido
realizar esfuerzos importantes, en particular el Foro que recientemente tuvimos
de Educación Media Superior y Superior.
Quiero terminar diciendo que el Gobierno del Distrito Federal está
intensamente comprometido con el programa educativo, frente a un descuido
y un abandono que hemos vivido los últimos más de 20 años
de parte del gobierno federal. En el Gobierno del Distrito Federal el presupuesto
educativo es un presupuesto creciente. Estamos comprometidos en primer lugar,
desde luego, con nuestro propio sistema educativo, nuestro sistema de bachilleratos.
Son a un año y medio de gobierno una realidad nuestras 16 escuelas
preparatorias. La Universidad de la Ciudad de México, que orgullosamente
además tiene un postgrado orientado a la formación de maestros,
que es nuestro Postgrado en Didáctica y Conciencia Histórica,
pero también estamos involucrados en la educación básica
en el Distrito Federal.
Ustedes saben que tenemos a nuestro cargo la distribución de libros
de texto gratuito en secundaria, la supervisión del mantenimiento de
escuelas públicas en el Distrito Federal y desde luego también
todo el sistema de desayunos escolares.
En todas estas actividades nuestras dependencias, desde luego la Dirección
General de Asuntos Educativos de la Secretaría de Desarrollo Social,
pero el DIF también, nuestras dependencias están involucradas
intensamente en la tarea con los maestros, con las autoridades educativas,
para hacer que sea una realidad la esperanza de tener una educación
pública de alta calidad en nuestra Ciudad de México.
Quiero terminar agradeciendo el esfuerzo organizativo extraordinario que ha
realizado el Movimiento Democrático Magisterial y nuestra Dirección
General de Asuntos Educativos. Estoy segura que vamos a seguir colaborando
en el futuro, que ya tenemos toda la experiencia y todo el compromiso para
seguir trabajando y difundiendo esta tarea educativa, y les agradezco a todos
su esfuerzo. Muchas gracias.
Balance del Congreso del Movimiento DemocrÁtico de los Trabajadores
de la EducaciÓn, Secciones 9, 10 Y 11 de la CNTE-SNTE.
Prof. Pedro HernÁndez Morales
Buenos días, niños, buenos días, niñas. Creo que
nos dieron una muestra de que más que discursos es el trabajo cotidiano
en las aulas.
Retos y Compromisos para desarrollar una alternativa educativa democrática
El Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación,
secciones 9, 10 y 11 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación,
lucha en las aulas, en las calles y en el debate por un proyecto educativo
alternativo. Nuestro compromiso y reto mayor es con la educación pública,
laica, gratuita y de calidad para todos.
En este sentido, el Movimiento Democrático firmó con el Gobierno
del Distrito Federal, el 8 de abril del 2001, el convenio para la defensa,
el fortalecimiento y la elevación de la calidad de la educación
pública que se imparte en el DF, donde se considera el compromiso ético
y político de impulsar la defensa y el fortalecimiento de la educación
pública, gratuita y laica. Y se reconoce que si la calidad de la educación
básica pública en el DF no se ha desplomado, se debe al esfuerzo
cotidiano que desarrollan bajo difíciles condiciones miles de trabajadores
de la educación. De igual forma, se establecieron cláusulas
y acciones específicas a desarrollar, que sientan las bases para la
transformación profunda de la educación en el Distrito Federal.
Nuestra apuesta en este Primer Congreso de Educación Pública
de la Ciudad de México, es la elaboración colectiva de la plataforma
educativa programática, para cuya consecución, desde nuestro
ámbito de acción, lucharemos con plena autonomía e independencia.
Punto de encuentro y de articulación de una amplia gama de esfuerzos
individuales y colectivos, los más de 50 eventos previos a esta sesión
plenaria nos permiten confirmar la trascendencia histórica de este
Congreso, inédito en su composición, en el proceso de discusión
y en la profundidad de sus aportes, al debate nacional de un proyecto alternativo
al de una visión pragmática, ideológica neoliberal, que
se pretende única y hegemónica.
El valor positivo de este Congreso es que logramos romper el monopolio que
la Secretaría de Educación Pública y el gobierno federal,
mantenían sobre la discusión de los temas educativos. Se han
abierto así espacios de discusión en todos los rumbos de la
ciudad y con los más variados actores. La elaboración de críticas
y alternativas a la política educativa oficial ha estado presente en
estas actividades. El debate, la confrontación de ideas y la presentación
de propuestas ha sido la constante.
Por un compromiso con la educación del pueblo
Partimos de la concepción de que la educación es un derecho
fundamental y un pilar estratégico para el desarrollo del país,
de la sociedad y del individuo, ya que permite potenciar su capacidad productiva,
fortalecer la convivencia humana y desarrollar el pensamiento crítico,
elevando así la formación científica, humanística,
cívica, ética y cultural de la población.
Es evidente el déficit de los servicios educativos, la baja en términos
reales de su presupuesto, el deterioro de su infraestructura, su insuficiente
calidad, el empeoramiento de las condiciones laborales y el régimen
de conducción autoritaria de la estructura educativa.
Actualmente, el neoliberalismo y la aplicación de políticas
de reestructuración económica, los recortes presupuestales y
la instrumentación de programas sin consulta, ha afectado directamente
a la educación pública profundizando su debilitamiento y favoreciendo
su privatización.
Durante décadas, los trabajadores de la educación han desempeñado
profesional y éticamente su práctica docente, en muchas ocasiones
en condiciones de marginación extrema, sin percibir un salario decoroso,
ni disfrutar de condiciones de trabajo que les permitan vivir dignamente.
Hacia una alternativa democrática
Nuestros esfuerzos se deben orientar a la creación de una escuela integradora,
incluyente y democrática, la escuela del Siglo XXI, y a la construcción
de una nueva cultura pedagógica con la participación democrática
y colectiva de maestros, alumnos y padres de familia en la construcción
del proyecto de educación alternativa.
En este proceso debemos mantener una posición crítica frente
a la política educativa del Estado, además de constructiva para
el beneficio de las grandes mayorías del pueblo trabajador, y ejercer
la defensa irrestricta al derecho de una educación democrática,
científica y popular.
Una educación que corresponda a la exigencia de cambio social en beneficio
de las grandes mayorías; que los educandos aprendan a identificar y
combatir las injusticias que las timan los derechos del hombre, consecuencia
entre el pensar, decir y hacer.
Una educación no presa en aulas, ni divorcio alguno entre teoría
y práctica; donde el maestro aprenderá, junto con los alumnos,
en la reflexión colectiva ante los hechos de la naturaleza y de la
vida social; donde programas, auxiliares didácticos y metodológicos
se ajusten a las necesidades de los alumnos, quienes participarán en
la toma de decisiones del trabajo cotidiano; donde se realice una evaluación
discutida grupalmente a lo largo del ciclo escolar; que estimule y mejore
la eficacia del proceso enseñanza-aprendizaje y no excluya o descalifique
al alumno.
La nueva educación será concientizadora, democrática,
orientada a un conocimiento científico que se construye y apropia colectivamente.
Estrategias para una educación de calidad en la Ciudad de México
La educación en el Distrito Federal requiere un vasto impulso que permita
abatir el rezago educativo, eleve la tasa de escolarización, garantice
el acceso gratuito al sistema educativo y fortalezca una red de apoyos que
permitan la permanencia y el egreso, alcanzar el 100 por ciento de cobertura
en el nivel preescolar, garantizar y fortalecer la educación especial,
reducir las desigualdades que en materia educativa existen en las delegaciones,
atender a la población en riesgo, revertir el grave abandono que por
décadas tuvieron los edificios escolares, mejorar las condiciones de
vida y de trabajo, y aplicar un salario profesional suficiente y estímulos
a los trabajadores de la educación, que les permita vivir de su profesión
y disponer de tiempo y medios para su constante mejoramiento.
En la Ley de Educación del Distrito Federal, que reivindicamos y exigimos
su aplicación, se señalan los programas, proyectos y acciones
necesarios para garantizar una buena calidad en materia educativa. Entre otros,
establecer centros educativos; construir, dar mantenimiento y dotar a los
planteles con instalaciones, personal y equipo adecuado a los avances de la
ciencia y la tecnología; satisfacer la demanda de personal docente
técnico especializado y de apoyo a la educación para atender
integralmente el proceso educativo; establecer programas de capacitación,
actualización y superación de los docentes que responda realmente
a sus intereses; crear postgrados en educación normal, así como
revisión permanente de planes y programas.
Para lograr la igualdad en el acceso, la permanencia y los resultados satisfactorios
es necesario proporcionar e incrementar los materiales educativos y los apoyos
económicos y asistenciales, tales como desayunos escolares, transporte,
becas y despensas alimenticias, así como crear centros de desarrollo
infantil, social y ocupacional; internados, albergues escolares, centros culturales
y recreativos, casas de estudiantes indígenas y bibliotecas.
Hacia una conducción democrática de la educación
Este Congreso busca resolver la contradicción entre centralismo y federalismo.
Las condiciones son favorables para continuar con el proceso de consulta a
los trabajadores de la educación y a la sociedad, sobre la pertinencia
de la transferencia de los servicios educativos al Distrito Federal.
Debemos vencer las resistencias y generar la más amplia discusión
en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y en las cámaras, para
derogar el 4º transitorio y modificar el artículo 16 de la Ley
General de Educación, que impiden que el Gobierno del Distrito Federal
se haga cargo de los servicios educativos de la entidad, así como exigir
la aplicación de la Ley de Educación del DF, es decir, ejercer
plenamente facultades y atribuciones legales que garanticen la elevación
cuantitativa y cualitativa de la educación, así como una afirmación
y no un debilitamiento de esta entidad.
El Gobierno del Distrito Federal debe generar, desde su ámbito, las
mejores condiciones para arribar a este proceso; no escatimar esfuerzos ni
recursos para profundizar la relación con el Movimiento Democrático
de los Trabajadores de la Educación; y lograr, con pleno respeto a
la autonomía e independencia de la organización sindical, las
definiciones y acuerdos necesarios para el proceso de la transferencia de
los servicios educativos.
En todo caso, la transferencia de los servicios educativos es un paso necesario
en este proceso y no un fin en sí mismo. Nuestra propuesta es la construcción
de una definición propia acerca de cómo queremos los trabajadores
de la educación que se estructure y funcione el sistema educativo.
En esta perspectiva sobre todo hay que cuidar que la reorganización
del sistema educativo se dé desde abajo, en forma democrática,
con todos y para el bien de todos.
De manera respetuosa, solicitamos a este Congreso su pronunciamiento y enérgica
exigencia para que cese la vigilancia policiaca y se reinstale en sus centros
de trabajo a los compañeros Gonzalo Martínez Villagrán
y Concepción Báez Medina.
Es impostergable que los trabajadores de la educación de la Ciudad
de México participemos de manera determinante en el diseño de
la política educativa, para hacer realidad el pensamiento de José
Martí, gran educador latinoamericano: "A un pueblo ignorante puede
engañársele con la superstición y hacérsele servil;
un pueblo instruido será siempre fuerte y libre". Gracias.
Prof. Iván García Solís
Compañeras y compañeros todos, el Primer Congreso de Educación
de la Ciudad de México está a punto de concluir. El debate,
sin embargo, no se ha cerrado y esta plenaria es la que tomará los
resolutivos. Las propuestas que ya están sobre la mesa y que hoy resumiremos
se convertirán en bandera de lucha para impulsar el cambio que todos
deseamos.
El Congreso debe pronunciarse sobre aspectos fundamentales de la política
educativa. Ante el estancamiento sufrido en 2001 y la disminución en
términos reales de los recursos federales para educación en
2002, situación que se agravó por el recorte adicional, los
trabajadores de la educación y los sectores democráticos no
podemos quedar sujetos a la voluntad restriccionista y privatizadora del secretario
de Hacienda y del titular del Ejecutivo Federal.
Yo pregunto, ¿vamos a quedar en manos de las tijeras del señor
Francisco Gil Díaz? Proponemos por ello que este Congreso elija una
comisión que, con el apoyo de expertos y hay mucha gente dispuesta
a colaborar, contribuya a la elaboración de un presupuesto alternativo
de educación para el año 2003.
Este proyecto deberá considerar incrementos salariales importantes
a los trabajadores de la educación, que han perdido cerca del 70 por
ciento de sus ingresos reales en los últimos 20 años. Debe igualmente
asignar fondos suficientes para construcción y mantenimiento de escuelas,
para las universidades públicas, para la investigación científica
y la cultura, base todo ello para una educación de calidad y para el
desarrollo del país.
El Distrito Federal debe recuperar -esto es muy importante- gradualmente el
60 por ciento del presupuesto que perdió en los últimos 10 años,
porque en gran medida la transferencia a los estados se financió con
fondos que eran del Distrito Federal.
Los fondos educativos, por otra parte, no deben ser dilapidados. Hay que suprimir
la burocracia parasitaria que ha aumentado y ni disminuido durante la actual
administración. Hay procónsules de la Secretaría de Educación
en todos los estados, duplicando las funciones de las Secretarías de
Educación. Decenas de miles de plazas de "comisionados" deben
ser rescatadas para aumentar la planta docente y que no se encuentren al servicio
de algunos partidos políticos para sus promociones individuales y de
campañas electorales.
Deben rebajarse los sueldos y gajes de los altos funcionarios. No es concebible
que el secretario de Educación disponga de ingresos 30 veces mayores
que los de un maestro de escuela primaria. No debe incluirse partida alguna,
como sí se hizo en 2001 y 2002, para un presunto Instituto de Evaluación
que no ha sido aprobado ni por el Congreso ni por los maestros.
El proyecto de presupuesto alternativo será presentado el 1º de
septiembre, fecha de inicio del periodo ordinario de sesiones, a todos los
grupos parlamentarios y a otras instancias y organizaciones sociales. Pero
hay que ir más a fondo aún. Promoveremos reformas al artículo
3º para que la educación sea definida como actividad estrategia
de financiamiento preferente.
En este nuevo escenario, sería un Consejo Nacional de Educación,
similar al que la Ley de Educación local prescribe para el DF, el encargado
del proyecto de presupuesto, integrado al general, que pasaría a la
Cámara de Diputados para su discusión y aprobación. Su
ejercicio además debe ser vigilado no sólo por inútiles
contralorías, sino por la Contaduría Mayor de Hacienda y por
comisiones autónomas de padres y maestros.
Este Primer Congreso debe avanzar también a la democratización
de la dirección educativa. No hay razón alguna para que un gobierno
federal conservador conduzca aquí la educación pública.
Esa, entre otras, es razón poderosa para que se produzca la transferencia
de los servicios al gobierno capitalino, pero, como dijo el compañero
Pedro, teniéndola como instrumento y no como finalidad.
Por la razón anterior, debemos impulsar desde ahora una conducción
democrática de la educación, con y sin transferencia de los
servicios educativos. Este es el reto.
La Comisión Organizadora propone que el Congreso elija una comisión
organizadora de un Consejo de Educación de la Ciudad de México.
Este órgano que proponemos sea apoyado por el gobierno de la ciudad,
estaría integrado por miembros de las Secciones 9, 10 y 11 del SNTE,
por integrantes del STUNAM y demás sindicatos universitarios y otros
sindicatos de educación media superior, por investigadores que nos
han acompañado a lo largo de estas jornadas, por padres de familia
y por autoridades del Gobierno del Distrito Federal. Es la forma de darle
continuidad a este Congreso.
Este Consejo impulsará el cumplimiento de los acuerdos aquí
obtenidos y promoverá consejos por zona escolar, bajo un concepto integrador,
así como consejos por delegación política.
Compañeras y compañeros, el Primer Congreso de Educación
de la Ciudad de México es ya un logro de gran importancia, pero debe
culminar con resoluciones trascendentes y con el compromiso de luchar unidos
hasta hacerla realidad. A eso hemos venido hoy. Muchas gracias.
Declaratoria de Inauguración de los Trabajos de la Sesión Plenaria
del Primer Congreso de Educación Pública de la Ciudad de México
Lic. Andrés Manuel López Obrador
Amigas, amigos; niñas, niños; maestras, maestros; señoras
y señores:
Antes que nada, felicitar a los niños y a las niñas de la escuela
Pablo Picasso, de Iztapalapa.
Se han dicho todas las cosas que tienen como propósito hacer valer
la educación democrática en la Ciudad de México. Este
Congreso es sin duda un logro, un avance, en ese sentido. La organización
de maestros, de especialistas y de servidores públicos para definir
un programa educativo para la ciudad.
Queremos, desde luego, defender la educación pública, gratuita.
Queremos que la educación no se convierta en un privilegio, que la
educación, desde el nivel básico hasta el nivel universitario,
esté al alcance de todos los habitantes del Distrito Federal.
No queremos la privatización de la educación como no aceptamos
la privatización de la salud, como tampoco aceptamos la privatización
de la industria eléctrica y del petróleo. Esos son lineamientos
generales. Creo que en eso hay coincidencia.
Tenemos también que definir el qué hacer en cuanto a la administración
de la educación básica en la ciudad. Es la Ciudad de México
la única entidad del país donde el gobierno local no maneja
la educación básica.
Al inicio del gobierno hicimos la propuesta al Presidente de la República.
Había el compromiso de descentralizar la educación básica.
Sin embargo, predominaron las componendas, los intereses de grupos. Estábamos
planteando en aquel entonces que se nos permitiera proponer el subsecretario
de Educación para el Distrito Federal, con la idea de que a partir
de esas Subsecretaría se comenzaran los trabajos de desincorporación,
para que gradualmente los servicios de educación básica pasaran
a ser manejados por el gobierno local.
Al principio hubo un compromiso. Hablamos incluso con los integrantes del
Movimiento Magisterial Democrático para ver a qué persona íbamos
a proponer como subsecretario. Se hizo una consulta, se decidió sobre
un maestro, se hizo la propuesta al gobierno federal, pero de inmediato intervinieron
los grupos de intereses creados que predominan en todo lo que es el sector
educativo. Y el Presidente que había ofrecido transferir los servicios
educativos básicos a la ciudad, no cumplió con su palabra, no
cumplió con su compromiso. Pesaron más los intereses creados
que la necesidad de manejar la educación básica en la ciudad,
de acuerdo a la pauta del gobierno local. Todavía este asunto no concluye,
tenemos que seguir insistiendo.
¿Por qué creen ustedes que no se cumplió el compromiso
de transferir los recursos educativos? Entre otras cosas, porque hay mucho
desorden en el manejo de la educación básica en la Secretaría
de Educación Pública; mucho derroche, mucha gente que cobra
sin trabajar. A los maestros les pagan poco, pero los de arriba se sirven
con "la cuchara grande", y eso es lo que no quieren perder, esos
privilegios. Ahí está la clave de todo.
Algún día la educación básica va a estar en manos
de maestros democráticos, y una de las reformas que se tienen que hacer
va a ser precisamente la de acabar con esos privilegios. Hay que aumentar
los sueldos de los trabajadores de base y bajar los sueldos de los altos funcionarios
públicos.
Yo estoy seguro que con el mismo presupuesto se harían muchas cosas:
se mejoraría la calidad de la educación, se mejorarían
los sueldos y se mejoraría la calidad de la enseñanza. Estas
son las cosas que tenemos que seguir tratando. Creo que el día de hoy
es muy importante que se analice este tema.
Por lo que corresponde al gobierno de la ciudad, vamos a seguir apoyando con
los desayunos escolares, con los libros de texto gratuito para secundaria,
vamos a seguir impulsando la educación media superior con las escuelas
preparatorias, ya funcionan las 16 escuelas preparatorias. Este año
vamos a terminar la construcción de 11 escuelas preparatorias, ya inauguramos
tres: Iztapalapa, Álvaro Obregón, Tláhuac. En este mes
próximo de julio vamos a inaugurar una en Tlalpan, en Coyoacán,
en Azcapotzalco. En diciembre vamos a inaugurar 5 o 6 más. En fin,
considero que para mayo del año próximo van a estar los 15 planteles
nuevos.
Es algo muy importante porque estas escuelas preparatorias se crearon y están
funcionando en las zonas más pobres de la ciudad, en las colonias marginadas,
y ahí es donde se está acercando la educación media superior.
Lo mismo el caso de la Universidad de la Ciudad de México ya está
funcionando, ya tenemos también el presupuesto para la construcción
de las instalaciones y vamos a seguir impulsando todo lo relacionado con la
educación en la ciudad.
Raquel Sosa, secretaria de Desarrollo Social, lo explicaba. Estamos incrementando
el presupuesto para educación, como también estamos incrementando
el presupuesto para salud y para vivienda.
En una ocasión les comentaba que en el año 2000 se destinaron
5 mil millones de pesos a educación, a salud y a vivienda. En el 2001
el presupuesto fue de 10 mil millones, el doble, y el presupuesto del 2002
para educación, salud y vivienda es de 12 mil millones de pesos. La
mayor parte del presupuesto se está destinando al desarrollo social,
al desarrollo del hombre, al desarrollo de mujeres y de hombres, no al desarrollo
de las cosas. Ese es el distintivo del gobierno que encabezo.
Tenemos que seguir impulsando la educación por las razones que todos
conocemos. Son hasta lugares comunes el decir, pero no está de más,
que la educación es la base del desarrollo, que la educación
es lo que hace florecer la democracia, que la educación es lo que nos
hace libres como esa cita de Martí: "El que está educado,
el que tiene instrucción, se defiende, se organiza, es capaz de defender
sus derechos".
Por eso el conservadurismo, la derecha, no quieren que se impulse la educación
pública, pero qué bueno que tenemos energía, que tenemos
fuerza, que tenemos aliento, que tenemos convicciones, que tenemos voluntad
para seguir impulsando la educación pública gratuita, laica
y de calidad. Eso es todo. Muchas gracias, amigas y amigos.
Los niños de la escuela Pablo Picasso, que pasen que les vamos a dar
un reconocimiento, pero es básicamente al profesor Agustín Ascensión
Vázquez, un reconocimiento. Ahora, así a las niñas, a
los niños de la escuela Pablo Picasso.
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